Servicios
Cada persona y cada momento de la vida son únicos. Te acompaño desde un espacio seguro, cercano y libre de juicios, para que comprendas mejor lo que te ocurre y recuperes tu bienestar. Estas son algunas de las dificultades en las que puedo ayudarte:
Si lo que estás viviendo no aparece en esta lista, escríbeme sin compromiso: cada proceso es diferente y lo abordaremos juntos.
Pedir citaEl proceso
Nos conocemos en una primera llamada de 20 minutos para que puedas contarme qué te trae y ver si encajamos como equipo terapéutico.
Exploramos en profundidad tu historia, tus objetivos y diseñamos juntos el plan terapéutico más adecuado para ti.
Comenzamos el trabajo en sesiones regulares, adaptando el ritmo y las técnicas a tu evolución y necesidades.
Mi enfoque
Entiendo la terapia como un espacio de acompañamiento donde trabajamos juntos para comprender las dificultades actuales, identificar los recursos personales y favorecer cambios duraderos.
Mi intervención integra diferentes enfoques con respaldo científico, adaptándome a las necesidades de cada persona, pareja o familia.
Como terapeuta EMDR, trabajo teniendo en cuenta cómo las experiencias vitales pueden influir en nuestro presente. A través de este enfoque es posible procesar experiencias difíciles que continúan generando malestar emocional, facilitando una mayor sensación de bienestar y equilibrio.
La terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un enfoque psicoterapéutico respaldado por una amplia evidencia científica. Está especialmente indicada para el tratamiento del trauma, pero también ha demostrado ser eficaz en el abordaje de otras dificultades como la ansiedad, la depresión, el estrés postraumático, los duelos, las fobias y otros problemas emocionales. Su objetivo es ayudar al cerebro a procesar experiencias que han quedado bloqueadas, favoreciendo una recuperación más adaptativa y un mayor bienestar.
Antes de comenzar a trabajar con EMDR, es fundamental conocer tu historia y comprender juntos qué puede estar manteniendo el malestar actual. Para ello, realizaremos una evaluación en la que exploraremos las posibles conexiones entre las dificultades que presentas hoy y las experiencias vividas a lo largo de tu vida.
No siempre se empieza procesando recuerdos desde la primera sesión. En muchas ocasiones es necesario dedicar un tiempo a la preparación: comprender mejor lo que te ocurre, fortalecer tus recursos personales, aprender estrategias de regulación emocional y asegurarnos de que te sientes preparado para abordar aquellas experiencias que todavía generan sufrimiento.
Cuando llega el momento de trabajar con EMDR, identificamos los recuerdos o situaciones que queremos procesar y exploramos las emociones, pensamientos y sensaciones físicas que están asociados a ellos. A través del reprocesamiento, el cerebro puede integrar esas experiencias de una forma más adaptativa, disminuyendo el malestar y favoreciendo una nueva manera de entender lo ocurrido.
Las sesiones de EMDR suelen durar entre 60 y 90 minutos, aunque la duración se adapta a las necesidades de cada persona y al momento del proceso terapéutico. EMDR no es una terapia independiente de la psicoterapia, sino una metodología que integro dentro de un tratamiento personalizado, utilizando esta herramienta cuando considero que puede aportar un mayor beneficio para alcanzar los objetivos terapéuticos.
En terapia de pareja y familia, considero fundamental comprender las dinámicas relacionales y los patrones de interacción que pueden estar manteniendo el conflicto o el sufrimiento. El objetivo es favorecer una comunicación más saludable, fortalecer los vínculos y construir relaciones más satisfactorias.
Creo firmemente que todas las personas poseen recursos para afrontar sus dificultades. Mi labor consiste en ayudarte a descubrirlos, potenciarlos y utilizarlos para avanzar hacia la vida que deseas.